Junto al fallo de los jueces que encontraron culpable de abuso de poder al ex alcalde Oscar Kilgore, se ha desatado una ola de rumores y señalamientos no sólo contra el ex funcionario que ahora duerme en la clínica del presidio, sino contra una docena de sus allegados a quienes se acusa de haberse quedado con enormes cantidades de dinero de la Alcaldía sampedrana, dinero a manos llenas que ahora, según estos rumores, están disfrutando. Sus nombres andan de boca en boca.
Según una fuente de la Fiscalía, de esa docena quizá una o dos personas puedan ser procesadas, pero los demás quedarán impunes, con sus nuevos negocios y grandes cuentas bancarias.
Aunque los periodistas le han insistido, Kilgore no se ha referido al tema, ni siquiera en los momentos cuando parece derrumbarse. De él, al menos por ahora, no oíremos acusaciones.
La pregunta que todos nos hacemos es: ¿llegaremos a ver justicia plena en este caso o estos personajes quedarán en la impunidad? Ojalá que sí, que los alcance la justicia -si son ciertos los rumores- y que podamos verlo.
Para quienes vivimos el Mitch es imposible borrar aquellos recuerdos. Apareció el 26 de octubre de 1998 y se presentó como uno de los huracanes más violentos del siglo pasado. Recorrió la costa norte con vientos destructivos y una lluvia necia que duró cinco días, los más largos que hemos vivido los hondureños. La desgracia se llevó más de la mitad de la infraestructura vial del país. Ahí quedaron los puentes, carreteras y caminos inútiles e incomunicados decenas de municipios. Los cultivos de café y banano fueron arrastrados y quedaron bajo el agua. El video es elocuente y resume aquellos trágicos días.
Y justo estamos conmemorando aquella tragedia de la peor forma, viviendo una nueva desgracia. Tenemos el mismo sentimiento de impotencia, la lluvia no se ha detenido y las escenas dramáticas empiezan a invadir las páginas de los diarios y los noticieros de televisión. Tenemos evacuaciones masivas y una angustia general. Ya se oyen los pedidos de ayuda y las advertencias para actuar rápido. Y lo peor, las terribles cifras de muertos que golpean y enmudecen.
Es una verdadera tragedia. El presidente Zelaya no sólo ha logrado ganar en impopularidad a sus predecesores liberales y nacionalistas, sino ha cruzado estrepitosamente la línea cero para entrar a números negativos. Así está, por ahora, en un -11, sin duda todo un record. Y no es casualidad, cada porcentaje se lo ha ganado a pulso. Es el gobierno con más cambios en su gabinete, con más procesos por corrupción y abuso de autoridad en la Fiscalía y el más votado por llevar al país por el rumbo equivocado.
Los datos más destacados de esta encuesta realizada por la CID-Gallup y hecha sobre una base de 1,356 entrevistas a adultos mayores de 18 años, señala que un 53% cree que éste es el gobierno más corrupto que ha tenido Honduras, sólo un 8% piensa que maneja bien la economía y un 57% opina que nunca o casi nunca hace lo que es bueno para el país.
Si no ha visto esta encuesta publicada en LA PRENSA, puede verla aquí.
Una mayoría abrumadora de los comentarios que han llegado a la Redacción de LA PRENSA, especialmente a través de la Web, coincide en mostrar su profunda decepción por la actuación de los diputados en el Congreso Nacional con la reciente aprobación de la ALBA. Decepción con los que votaron a favor, porque la mayoría no lo hizo por convicción, con los que se lavaron las manos y no se aparecieron y con los que cómodamente se fueron por la vía de la abstención. Al final ha quedado claro que en el Legislativo no hay una representación digna del pueblo sencillamente porque no hubo voces en contra de la alianza con Venezuela, lo que es extraño teniendo una sociedad totalmente dividida por este tema de acuerdo a todas las encuestas, chicas y grandes, que se han venido haciendo.
Los diputados volvieron a dar un espectáculo degradante, nuevamente colocaron sus intereses por delante de los intereses del país, no quisieron arriesgar ni votos ni subsidios, ni siquiera se atrevieron a debatir el tema porque ya estaba concertado.
No nos sorprende esa actuación porque el Legislativo siempre se ha llenado de aprovechados. Lo que nos tiene abrumados es que esta vez no sólo se trata de otro proyecto corrupto que va a llevar millones a varios bolsillos, sino que es una decisión que nos afectará a todos y que nos va a robar la paz.
Y aquí no se trata de que quienes están en contra de la ALBA es por temor a ver qué hace o no hace Estados Unidos. Está clarísimo que EUA ahora mismo tiene otros intereses de frente, no le importa qué pasa con Honduras. Pero eso no justifica que nos tiremos al infierno de vivir sin libertades, bajo el dominio de un dictador loco, condenando a las nuevas generaciones a un destino incierto. No soy pro yankie, no tengo ningún negocio que pueda afectarse y tampoco recibo remesas. Soy simplemente una hondureña que ve sumamente preocupada como unos cuantos se han dado a la tarea de hundir al país.
El diario capitalino La Tribuna (la foto es tomada de ese periódico) ha estado dando seguimiento a la operación menor de faringe que se decidió hacer, justo en estos días, el presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, con lo que evitó enfrentarse a la candente aprobación del tratado con Venezuela, la Alba, un paso que puede cambiar el rumbo de Honduras para amarrarnos a las locuras político-militares de Hugo Chávez. Por ahí dicen que don Roberto “escurrió el bulto”. Espero que no sea el caso porque no podría ni imaginarme cómo sería en el futuro, si llegase a ganar la candidatura liberal y la Presidencia, si cada vez que hay que tomar una difícil decisión deje a algún subalterno para hacerlo. Esa es la mala impresión que nos ha dejado su ausencia en las deliberaciones sobre la Alba en el Legislativo donde no se habla de otra cosa que de supuestos chantajes a los diputados.
Los temores de hoy en día son profundos y significativos y nos abarca a la mayoría. La crisis financiera que explotó en Estados Unidos y que ha derrumbado las bolsas de todo el mundo, va a golpear a Latinoamérica e indudablemente a Honduras.
El crecimiento económico que se prevé ahora para la región es de apenas el 2.5%, luego que se esperaba fuera del 4.5% para el 2009. Eso significa que no hay que gastar más de lo que se tiene ni de lo necesario, porque vienen tiempos difíciles.
Para aliviar la tensión, el Gobierno debe garantizar las cuentas de ahorros en los bancos tal como lo hizo el domingo Alemania que anunció a “todos los titulares de cuentas de ahorro que sus depósitos están seguros… el gobierno federal los garantiza”, dijo la portavoz del Ministerio de Finanzas, Torsten Albig, una acción para recuperar la confianza en medio de la crisis internacional. Después de Alemania, otros países de la UE han hecho lo mismo.
En tanto, la recomendación es ser prudentes y ahorrar para enfrentar cualquier contingencia futura porque la desaceleración económica mundial y la restricción de crédito en mercados internacionales afectarán las exportaciones, las remesas, la inversión extranjera, el turismo y la economía de bolsillo, del suyo y del mío.
Si alguien tiene una receta casera que sirva para manejar mejor nuestro presupuesto hogareño, ¡bienvenida sea!
Son 45 días de propaganda electoral abierta y ya comenzaron a contarse. Del Partido Nacional son cuatro los pre candidatos presidenciales y cinco del partido de gobierno, el Liberal, que se someterán a votaciones el 16 de noviembre.
La propaganda se suspende, según la ley, el 11 de noviembre. A partir de esa fecha solo se deberá hablar de planes de gobierno. Y aunque la sociedad no preste mayor importancia a estas elecciones, sino a las generales, son éstas las que deciden también los precandidatos a vicepresidentes, diputados al Congreso Nacional, las alcaldías y los diputados al Parlamento Centroamericano.
Lamentablemente estas votaciones acumulan los mayores porcentajes de abstencionismo. A la mayoría, y me incluyo porque no he votado en elecciones primarias, nos ha parecido poco útil moverse a un centro de elección cuando pareciera que todo esta dado, que fulano y zutano ganarán porque a los demás pocos los conocen. Y en medio de la apatía ciudadana, son más los pícaros que logran colarse a la siguiente fase y es así como llegan a ostentar el poder y, lo peor, llegan a robar desvergonzadamente.
Por eso hoy más que nunca, los hondureños debemos ejercer el derecho a votar, debemos alegrarnos de que podemos hacerlo, debemos enviar un mensaje claro en apoyo a la democracia y a las libertades. Hay que votar en las internas y en las generales, que no nos gane la apatía, que no digan que nos da igual vivir en democracia que vivir sin libertades.
El G-16, grupo de 16 países cooperantes, ya ha externado su preocupación por la falta de transparencia en la inversión de los 3.000 millones de dólares que otorgaron a Honduras en 1999 tras el devastador paso del huracán Mitch.
También la comunidad internacional, a través del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y el Club de París, incluyeron a Honduras en la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados, HIPC, por sus siglas en inglés, lo que permitió a este país una condonación de 3.850 millones de dólares de su deuda externa de 5.185 millones de dólares en ese entonces.
El dinero que Honduras se ahorra en el pago de la deuda externa debió aplicarlo a la Estrategia de Reducción de la Pobreza, ERP, que obliga al gobierno a reducir en 24 puntos, en los próximos 15 años, ese flagelo que afecta a cerca del 70% de los 7 millones de hondureños.
La ejecución de esa estrategia ha correspondido a la administración de Manuel Zelaya (2006-2010), pero en estos dos años apenas se ha destinado unos 72 millones de dólares, 36 por año, en proyectos a través de las alcaldías. La pregunta es ¿dónde se ha invertido el resto de los fondos? De acuerdo al último informe de la CEPAL, se han ido en el gasto del Gobierno, en burocracia, subsidios, etc. Ahora el G-16 viene a pedir cuentas. Vamos a ver qué cuentas le da el Gobierno.
El mensaje de la Embajada parece claro, el presidente George Bush no será quien apruebe la décima extensión del TPS a los 72,000 hondureños acogidos a este régimen que les permite trabajar legalmente en los Estados Unidos.
El comunicado de la embajada estadounidense dice que “Estados Unidos revisará el TPS, Status de Protección Temporal, a finales de este año y determinará si una extensión puede ser otorgada o no después de enero de 2009″. Si es después de enero significa que la decisión estará en manos ya sea del demócrata Barack Obama o del republicano John McCain, puesto que Bush dejará la Casa Blanca el 20 de enero.
La pregunta es si esta es la respuesta diplomática que manda el Gobierno de EUA por el desplante hecho por el Ejecutivo hondureño al nuevo embajador Hugo Llorens y a los discursos anti imperialistas que últimamente se oyen en las intervenciones del presidente Zelaya.
De cualquier forma, los 72,000 hondureños y sus familias deberán esperar hasta que en febrero el nuevo presidente retome el asunto que, como se comprenderá, no estará entre sus prioridades inmediatas.
Esperemos que esto no sea más que una interpretación precipitada y que los compatriotas que se han acogido de la manera más transparente y legal al TPS no sean defraudados.
No lo creía hasta que vi el video. El presidente Manuel Zelaya fue abucheado en un acto que debió ser sencillo y protocolario, pero que él mismo lo desarmó al intentar aprovechar la cobertura de medios nacionales e internacionales para volver a abogar por la aprobación del ALBA y llamar “vasallos” a quienes se oponen.
Las agencias internacionales sí lo destacaron en sus despachos, pero la noticia fue el abucheo y los gritos de ¡fuera, fuera, fuera! de un numeroso grupo de capitalinos que se habían acercado a la ceremonia frente al BCIE en Tegucigalpa, esperando ver un acto patriótico y no escuchar las frases disociadoras del Presidente.
Más tarde, en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, Mel se volvió a ganar los silbidos de la gente cuando interrumpió los desfiles de los colegios para ir personalmente a recibir una marcha del Bloque Popular.
Luego, para rematar el día, llegó la información de que en Miami y Dallas los hondureños estaban protestando en su contra por la política de acercamiento a Bolivia y Venezuela. También he visto las fotos y no fueron pocos los que se sumaron a esas manifestaciones. Así que el de la Independencia, fue un día de reveses para el Presidente.
María Antonia Martínez de Fuentes Licenciada en Periodismo con Posgrado de la Universidad de Navarra, España, y una Maestría en Periodismo Digital de las universidades Carlos III y Barcelona, España. Ha sido catedrática de periodismo y fue directora del diario El Heraldo. Actualmente es Directora Ejecutiva de LA PRENSA de Honduras.